11/03/25
Sustituir bañera por plato de ducha: Guía completa
Sustituir una bañera por un plato de ducha es una decisión que cada vez más personas toman al renovar sus baños, y no es para menos. La tendencia hacia duchas modernas y funcionales ha crecido exponencialmente, gracias a las ventajas que ofrecen en términos de espacio, accesibilidad y diseño.
Optar por un plato de ducha no solo puede transformar la estética de tu baño, sino que también mejora la funcionalidad diaria del espacio.

Ventajas de sustituir bañera por un plato de ducha
Sustituir bañera por un plato de ducha es una tendencia creciente que ofrece múltiples beneficios, tanto estéticos como funcionales.
- Aprovechamiento del espacio. Las duchas modernas, especialmente las duchas rectangulares y las duchas extraplanos, permiten optimizar el área disponible en el baño, creando una sensación de amplitud y orden.
- Los nuevos platos de ducha, fabricados en materiales como el acrílico, son más ligeros y fáciles de instalar, lo que facilita el proceso de renovación.
- Aporta un toque de modernidad y elegancia.
- Ofrece una experiencia de baño más cómoda y accesible.
- Al eliminar la altura de una bañera tradicional, se reduce el riesgo de accidentes al entrar y salir, lo que es particularmente importante para personas mayores o con movilidad reducida.
- Seguro y funcional.
Cómo sustituir bañera por un plato de ducha: Proceso paso a paso
1. Planificación y preparativos
Antes de empezar, debes planificar bien todo el proceso y reunir los materiales necesarios.
Materiales que necesitarás:
- Plato de ducha (acrílico, cerámico, resina, etc.).
- Grifería nueva (si vas a cambiarla).
- Tuberías y conexiones (si es necesario).
- Mortero de reparación.
- Cinta de sellado y silicona para juntas.
- Herramientas: sierra, destornilladores, nivel, taladro, martillo, etc.
2. Desmontaje de la bañera
Para retirar la bañera, primero deberás cortar el suministro de agua y proceder con los siguientes pasos:
- Desmontar la grifería: Retira la llave de paso, grifo y tuberías si también deseas cambiarlas.
- Desmontar el revestimiento: Si la bañera tiene azulejos o cerámica alrededor, usa una sierra o una herramienta adecuada para cortar los azulejos y retirarlos.
- Retirar la bañera: Dependiendo de la instalación, la bañera puede estar atornillada o encajada. Utiliza una palanca para retirarla con cuidado. En algunos casos, si la bañera está empotrada, es posible que debas romper parte de la pared para poder sacarla.
- Verificar la fontanería: Asegúrate de que las tuberías de desagüe y agua estén en buen estado o si es necesario, realices algunas modificaciones antes de instalar el plato de ducha.
3. Preparación del espacio
Ahora que la bañera ha sido retirada, es el momento de preparar el área para el nuevo plato de ducha:
- Reparar el suelo: Si al retirar la bañera han quedado agujeros o daños en el suelo, rellénalos con mortero o cemento para crear una base firme y nivelada.
- Nivelación: Asegúrate de que el suelo esté perfectamente nivelado para que el plato de ducha quede asentado de forma correcta. Usa un nivel para comprobar que no haya inclinaciones que puedan causar problemas con el drenaje.
4. Instalación del plato de ducha
El siguiente paso es colocar el nuevo plato de ducha:
- Colocar el plato de ducha: Los platos de ducha suelen tener un sistema de instalación fácil, pero es importante que se apoyen bien sobre el suelo. Sigue las instrucciones del fabricante. En algunos casos, el plato de ducha se instala sobre el suelo, y en otros casos, debe empotrarse ligeramente para quedar a nivel del suelo.
- Conexión del desagüe: Asegúrate de conectar correctamente las tuberías de desagüe al plato de ducha, utilizando las juntas de goma y el sellador adecuado para evitar filtraciones.
- Sellado: Usa silicona para sellar alrededor del plato de ducha y asegurar que quede bien ajustado y hermético. También puedes colocar una cinta de sellado si es necesario.
5. Colocación de la mampara de ducha (Opcional)
Si quieres una solución moderna y práctica, puedes añadir una mampara de ducha para evitar salpicaduras de agua.
- Instalar las puertas o paneles: Si eliges una mampara de ducha, sigue las instrucciones para fijar las partes de la mampara en las paredes. Asegúrate de que estén niveladas y firmemente ancladas.
6. Revisión final y pruebas
- Probar el sistema de fontanería: Abre el suministro de agua y revisa si hay fugas. Asegúrate de que el desagüe funcione correctamente y que no haya problemas con el drenaje.
- Revisar el sellado: Verifica que las juntas estén bien selladas con silicona y que no haya filtraciones de agua.
- Ajustes finales: Coloca los accesorios como la grifería, la alcachofa de ducha y otros detalles.
7. Finalización y limpieza
- Limpiar el baño: Una vez terminada la instalación, limpia el área de trabajo, el plato de ducha y la mampara si es necesario.
- Verificar el funcionamiento: Prueba de nuevo todo el sistema para asegurarte de que no haya fugas y de que la ducha funcione correctamente.

¿Cómo elegir el plato de ducha perfecto?
Elegir el plato de ducha perfecto es un paso crucial al decidir sustituir la bañera por una ducha moderna. La variedad de opciones disponibles en el mercado puede ser abrumadora, pero enfocarse en ciertos aspectos clave puede facilitar la decisión.
En primer lugar, es esencial considerar el material del plato de ducha:
- Los platos de ducha de acrílico son populares debido a su ligereza y facilidad de instalación.
- Si buscas una opción más resistente y duradera, los platos de ducha extraplanos de resina o piedra natural pueden ser ideales.
- Optar por un diseño minimalista y colores neutros puede ayudar a crear una sensación de amplitud y limpieza.
- Los acabados texturizados pueden añadir un toque de sofisticación.
- Las mamparas de cristal transparente o translúcido son perfectas para mantener un ambiente luminoso y abierto.
3 consejos extra para cambiar la bañera por un plato de ducha y ¡acertar!
1. Prestar atención a las tuberías
Las tuberías son un aspecto fundamental que a veces se pasa por alto, pero es vital asegurarse de que estén en buen estado.
- Revisión del estado de las tuberías: Antes de realizar cualquier cambio, revisa que las tuberías de agua caliente y fría no presenten daños o corrosión, especialmente si tu baño tiene muchos años. Si es necesario, reemplaza las tuberías viejas para evitar problemas futuros.
- Altura de las tuberías: Cuando instales el nuevo plato de ducha, asegúrate de que la altura de las tuberías coincida con el desagüe del plato. Si no es el caso, es posible que necesites modificar la altura de las conexiones para que el desagüe quede bien alineado.
- Revisar las conexiones: Las mangueras de la ducha, el grifo y la alcachofa deben estar bien conectados a las tuberías. Si instalas una nueva grifería, asegúrate de que los nuevos accesorios sean compatibles con las conexiones existentes.
2. Consideraciones sobre el desagüe
El sistema de desagüe es uno de los puntos más críticos al cambiar la bañera por un plato de ducha, ya que el flujo de agua debe ser adecuado para evitar problemas de acumulación o filtraciones.
- Desagüe de alta capacidad: Asegúrate de que el plato de ducha tenga un desagüe de alta capacidad, especialmente si la ducha será de uso frecuente. El desagüe debe ser lo suficientemente grande para permitir el paso rápido del agua.
- Pendiente adecuada: Asegúrate de que el suelo de la ducha tenga la pendiente correcta hacia el desagüe. Un error común es que la pendiente no sea suficiente, lo que puede generar encharcamientos. Una inclinación adecuada facilita que el agua fluya hacia el desagüe sin problemas.
- Reemplazo del sifón: A veces, es necesario reemplazar el sifón o la tubería de desagüe si están obsoletos. Asegúrate de que el nuevo sifón tenga la capacidad suficiente para manejar el flujo de agua de la ducha.
3. Elección de azulejos
La elección de azulejos y revestimientos no solo tiene un impacto estético, sino que también juega un papel importante en la funcionalidad y la seguridad del baño.
- Resistencia al agua: Asegúrate de elegir azulejos impermeables y resistentes al agua, como cerámica, porcelanato o gres. Evita materiales que puedan dañarse fácilmente con la humedad, como la madera sin tratamiento adecuado.
- Revestimiento antideslizante: El suelo de la ducha debe ser antideslizante para evitar accidentes. Elige azulejos con un nivel de agarre adecuado (P+). Los azulejos con acabados rugosos o texturizados son ideales para garantizar que no resbale el agua.
- Compatibilidad con el diseño: Elige azulejos que armonicen con el diseño de tu baño, tanto en colores como en tamaños. Si optas por azulejos grandes, asegúrate de que las juntas sean mínimas, lo que facilitará la limpieza.
- Azulejos en paredes: En las paredes de la ducha, elige un revestimiento de fácil mantenimiento. Puedes optar por azulejos clásicos, mosaicos o incluso paneles de resina o acrílico para un acabado más moderno y de fácil mantenimiento. Si usas azulejos, asegúrate de que el grout o lechada sea impermeable.
- Espacio y proporciones: Si tienes un baño pequeño, elige azulejos en tonos claros y de tamaño mediano o grande, ya que esto ayudará a dar una sensación de mayor amplitud. Los azulejos oscuros pueden hacer que el espacio se vea más pequeño y cargado.

¿Cuánto tiempo se tarda en instalar un plato de ducha?
La instalación de un plato de ducha generalmente toma entre 24 y 48 horas, dependiendo de la complejidad del proyecto y las condiciones del baño. Optar por duchas modernas, como duchas extraplanos o duchas rectangulares, puede influir en el tiempo de instalación.
¿Qué se pone primero los azulejos o el plato de ducha?
Al sustituir una bañera por un plato de ducha, primero se instala el nuevo plato de ducha y luego ajustar los azulejos alrededor. Esto asegura que el área esté adecuadamente preparada para la colocación de duchas modernas, como las duchas extraplanos o duchas rectangulares, garantizando un ajuste perfecto y funcional.
¿Qué es más barato un plato de ducha o una bañera?
A priori, los platos de ducha son más económicos que las bañeras. No obstante, hay que tener en cuenta que a la hora de instalar una ducha también hay que pensar en mamparas, chapado y fontanería.